Os contaré hoy lo que yo sé sobre Halloween, aunque primero, os diré que si a alguien la fiesta no le agrada no debe preocuparse por eso, ya que en este blog, hoy os contaré lo que sé sobre la fiesta y, el viernes lo pasaremos bien, sin sustos, calma, que no os compartiré ninguna película para que tengáis pesadillas, yo soy la primera que prefiere no verlas.
La fiesta se originó desde el festival celta que se celebraba entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre, llamado Samhain. Este festival marcaba el fin del verano y el comienzo del invierno, cuando el velo (se creía) entre el mundo de los muertos y los vivos era más delgado y, muchos, regresaban a la Tierra.
Durante el festival, se realizaban rituales para honrar a los muertos, protegerse de los espíritus malignos y agradecer la cosecha.
Además, entre los celtas, sacrificaban animales, encendían hogueras, se vestían con pieles de animales para confundir a los espíritus, y visitaban las casas dejando comida y bebidas.
Con la llegada del cristianismo, en el siglo VII, el Papa Bonifacio IV estableció el 1 de noviembre como día de todos los santos, por lo que el 31, pasó a ser, la víspera del día de todos los santos.
No obstante, en el siglo XX, la celebración de Halloween regresó con el truco o trato, con las películas de terror, las calabazas, las chucherías y los disfraces y bromas que, algunas veces, son auténticos dolores de cabeza.
Aquí, en este blog, también celebraremos Halloween el próximo 31 con dos películas especiales que os comparta ya sea de YouTube o que os deje el enlace a alguna otra plataforma, con una receta de calabaza que os localice (os enlazaré la página de donde la saque, no os alarméis) y os pondré también alguna cosita sorpresa. Nos leemos, en este blog, el próximo viernes 31 de octubre.